Noodlebuena tailandesa!

Posted on diciembre 25, 2011


Aqui estamos… en Samut Songkram, a unos 65 kilometros de Bangkok, en la costa del golfo de Tailandia, pegados a la orilla del rio Maeklong, en un hotelito de bungalows muy bien preparados y donde los guiris no deben acercarse mucho, salvo en visita desde la gran ciudad para ver los siempre prescindibles mercados flotantes y el train market.

Tierra de pocos guiris porque aqui no habla ingles ni dios, lo que hace todo un poco mas complicado, pero tambien divertido. Salimos de Sangklaburi el 24, un poco apenados por lo que dejabamos, pero decididos a seguir caminando en nuestra vuelta hacia BKK. Conscientes de que apenas nos quedaban 3 dias (el 27 queremos estar de vuelta en la gran ciudad) comprendimos que no podiamos aspirar a mucho mas. Asi que nuestro instinto selecciono este pueblo y cuando preguntamos a Ton Sedosa (nunca un apellido estuvo tan bien escogido) nos lo recomendo bastante. De modo que a las 10 de la mannana cogiamos el minivan hacia Kachanaburi, un poco a la aventura y la improvisacion. Ni idea de como llegar porque la guia no especificaba nada. Pero fue bajarnos del minibus, preguntar a un policia muy majo que nos dijo que fueramos hasta Ratchaburi y cuando aun no habiamos podido quitarnos las maletas una sennora vino corriendo diciendo que el autobus que se marchaba era el nuestro, asi que montamos a la carrera y tras las 3 horas de minivan nos metimos otras dos en un destartalado y lleno de estudiantes autobus local que en otras 2 horas, nos abandono en medio de la ciudad. Alli mismo otro minibus hasta Samut Songkram que nos dejo tirados en medio de la autopista donde un pick up nos esperaba para llevarnos al primer hotel que conseguimos que entendiera porque, naturalmente, a partir de Ratchaburi el ingles no es idioma internacional, si acaso una particularidad de las minorias etnicas que, de vez en cuando, se pasean por aqui, como nosotros.

Y en nuestro hotel nos comunicamos en lo basico para poder gestionar la habitacion, los huevos del desayuno y un tuk-tuk que hoy nos ha acercado a uno de los mercados flotantes (el de Ampawa). Tras deambular por alli lo que hemos podido, porque las subidas del rio desbordan los desagues por la ciudad, hemos vuelto a Samut para comer un arrocito chino con sus tropiezos varios (pollo, cerdo, salchichon cocido dulce…) y acercarnos al Train Market que habiamos descubierto ayer a nuestra llegada de milagro. El train market es una experiencia que recuerda a los suburbios de Bombay, aunque salvando las distancias. Lo que aqui vive pegado a las vias no es la pobreza sino una infinidad de puestos de verduras y frutas, pescados, carne y casi cualquier cosa que pueda venderse. Todo extendido sobre la via, por donde la gente se pasea haciendo las compras, hasta que llega el tren y todo el mundo aparta los tejadillos y la mercancia -que tienen las medidas tan tomadas que algunas cajas de fruta ni las retiran porque libran por debajo del tren- y los paseantes nos echamos a un lado -apenas unos centmetros- y en unos segundos todo vuelve a colocarse como si esas vias llevaran annos sin vida. Una experiencia increible cuando ayer llegamos a las vias por casualidad y nos encontramos con que la gente nos pedia que nos echaramos a un lado y, de repente, vimos pasar el tren. Divertidisima experiencia. Hoy hemos vuelto para sacar la foto y vivirlo con algo mas de conciencia, porque ayer nos pillo tan de sorpresa que ni tiempo nos dio…

Nuestra cena de nochebuena fueron unos noodles -con sus bolitas de pescado (todas para Mai), rodajas de tofu y trozos de pollo, digo yo que seria eso…,- dos birras LEO y unos dulces tailandeses que compramos en el mercado. A mi las bolitas dulces y picantes me encantaron, a Mai los barquillos de colores. Y a las 22 estabamos en la camita. Descansando la paliza del viaje.

De los dias ultimos en Sangklaburi rescatar el festival de arte “Border Land” donde coincidimos con todos nuestros nuevos amigos. El japo, Ton y Machima, el chico de Ton que toco musica tradicional al final de la noche, los ego-italianos que lo montaban (primoshermanos de los argentinos…); alli estaban tambien todos los voluntarios que trabajan en la zona, la gente del pueblo y la mayoria de los ninnos y ninnas acogidos en las ONGs. Una fiestecilla con sabor a alternativo pero a lo tai. Goloso y divertido. Entrannable y cercano. Sangklaburi es un pueblo fantastico, practicamente escondido al turismo, por que casi todo lo que llega viene en tours organizados y van de aqui para alla sin darles tiempo a quedarse y saborear lo que realmente tiene ese lugar: sus bellas personas.

Aun nos quedaremos un par de noches mas por aqui, merodeando por los alrededores y tratando de descifrar como llegar a los sitios que no es nada facil. Luchando contra los tuk-tukeros (como se nota ya la cercania de Bangkok…) y procurando descifrar con los tais los mapas, los nombres y los lugares a los que ir. La gente se vuelve a mirarnos, se quedan ahi quietos, como extrannados y nos sonrien sin parar. Saludan o se alborotan cuando nos acercamos a ellos y se buscan unos a otros para poder entenderse con nosotros. Gente estupenda, Esta claro.

El 27 volvemos a Bangkok, a hacer algunas compras y ensennar a Mai las otras caras de Bangkok que los primeros dias no nos dieron tiempo y que tampoco desmerecen en su locura asiatica. De paso, claro, cenita Mazzaro, masajitos… EN fin, regalos de navidad para el cuerpo y el alma que nos llenen la mochila vital antes de volver a casa.

Un gusto leeros, nos encanta, nos hace sonreir, nos anima…

Un muxu a todas. Y a todos, claro.

Feliz navidad!

Arkho.

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Posted in: Thailandia