(Os recomiendo empezar por el I, esto es su continuacion)
Mi segundo dia de booking, me dirigi hacia Sukhumvit, el barrio putero por excelencia (y que merecera, mas adelante, una entrada sobre el asunto), a la busqueda de una de las librerias que me habia indicado el dia anterior aquel buen hombre. Con mi papelito en tailandes me dirigi al Emporium, el nombre lo dice todo, donde ya desde el momento de entrar todo se convierte en un canto al lujo y al consumismo. Pregunte en dos de las librerias presentes alli y aunque la sorpresa era la misma, esta vez el papelito que les ensennaba, hacia la cosa un poco mas comedida. De echo, alli y en algunos otros lugares un cierto gesto de reconocimiento, algo asi como un “ah, bueno...”, empeza a repetirse sospechosamente. No le di importancia y pense que, posiblemente, era un poeta tan famoso que todo el mundo veia logico que alguien buscara un libro suyo. Pero, desafortunadamente, nadie lo tenia. Dudaba incluso que tuvieran algun libro en tailandes que no fuera de fotos (son los unicos que vi en ese idioma). Un poco desilusionado vagabundee por el barrio para conocerlo, aprovechando que estaba ya alli, cuando al otro lado de la carretera vi otra sucursal de Asiabooks y, derrotado, me acerque a probar. En el camino, por cierto, dos chicas me pararon para hacerme una encuesta que estaban pasando a los turistas. Cuando me pregunto a donde me dirigia y le conte que a buscar un libro de poesia en thailandes, se despidio amablemente de mi y termino la encuesta. Me temo que mi respuesta no entraba en su cuestionario.
Aunque la libreria aquella tampoco tenia el libro, lo maravilloso fue que un poco mas adelante, paseando entre los puestecillos que abordan costantemente las aceras, me dio por mirar hacia una puerta que se abria: alli dentro, unas baldas tenian algunos pocos libros, cerca habia unas mesas y, al fondo, un chino, de pie, que me miraba sonriente, sin moverse, con las manos detras, como los jubilados ante una obra. Entre y me acerque a mirar los libros, el hombre se acerco hasta mi, sin decir nada. Solo espero. Le pregunte si vendia aquellos libros y el me dijo:
-que buscas?- Le ensenne mi papelito y sonriendo me dijo: ah! para tu novia. Lo que automaticamente me recordo las sonrisillas de los dependientes. Asi que estoy buscando un Becquer tailandes, pense. El hombre rebusco entre unos papeles y me dio uno, escrito en tailandes, y me dijo: para tu novia!
-Es un poema?- pregunte.
- Si, lo he escrito yo.
Le di las gracias y me guarde su poema. El hombre se sento, me invito a sentarme, me pregunto de donde era y emocionado con mi “nacionalidad” saco de un cajon unas hojas escritas a ordenador y encuadernadas. Era su libro de poemas que, el tio valiente, habia escrito en chino y traducido al italiano, ingles, espannol, frances y polaco. Me tuvo alli una hora corrigiendole las traducciones que habia hecho al castellano. Hablamos de sus poemas, me pregunto si me gustaban, me explicaba algunas cosas de algunos y discutimos, en general, sobre algunas ideas poeticas. Asi, como dos extranjeros que usan una lengua que no es suya pueden hacerlo. Divertidisimo.
Antes de marcharme me dio dos opciones: o un pequenno lugar -que fui incapaz de encontrar- en el mismo barrio de Shukumvit o vuelta a Banghamplu. Le di las gracias y me encamine a comer hacia la zona arabe, el pequenno egipto le llaman, cuando me encontre otra libreria que a su vez me dirigio a otra que estaba a la vuelta de la esquina. Se que son muchas vueltas, pero es que este momento del booking tiene su importancia, dejadme que os lo muestre: al principio no conseguia encontrar la supuesta libreria que estaba a la vuelta de la esquina y despues de subir y bajar una y otra vez la misma calle, un taxista, que supongo que me vio perdido, me pregunto que buscaba; se lo dije y me sennalo un supermercado. Un poco confuso, lo reconozco, entre y vi en un pequeno rincon, al fondo del supermercado -un erosle cualquiera- el tipico revistero con unos pocos libros. Me dirigi, por no desperdiciar ninguna opcion y porque, efectivamente, de un primer vistazo habia observado que todo alli estaba en tailandes: libros, revistas, periodicos… Le mostre mi papelito, el dependiente lo leyo, se fue a una balda y… COGIENDO UN LIBRO ME LO DIO! No podia creerlo! Le pregunte si era lo del papel -por sennas, porque no hablaba ingles- y el dijo que si, con toda naturalidad, desconociendo absolutamente el esfuerzo que a mi me habia llevado hasta alli. Ahora, lo verdaderamente relevante de la historia:
el libro era una recopilacion de frases para movil, mas o menos rimadas, supongo, de esas que dicen cosas como “si riegas a los amigos como a las plantas, al final te joden el jardin” o los que acostumbramos a enviarnos en fechas sennaladas tipo “que estas navidades te traigan muchas chorradas“. Podeis imaginarlo: me quede con el libro en la mano durante 10 minutos, ante el desconcierto del dependiente. Esta vez, la cara desencajada era la mia. Obviamente, decidi no comprarlo. Me parecio absurdo que mi odisea epica, literaria, acabara de aquel modo. En realidad, simplemente, queria un final un poco mas romantico.
Resumiendo: al final -y gracias a las indicaciones del chino- encontre una libreria integramente en tailandes, con libros de historia, de literatura, medicina… Vamos, una como las de alli, pero de aqui. Y tuve que escoger entre un tomo mas gordo que toda la enciclopedia universal, un poema de cuatro libros o, el que al final me lleve, uno de dos tomos que, ademas, la dependienta insistio en que era el mejor. Al perecer una epopeya thailandesa que recorre la historia mitica desde los origenes hasta nuestro tiempo.
Definitivamente, el concepto poema no es el mismo para la tradicion thailandesa que la occidental. Y me resulta sorprendente la aparente carencia de referentes poeticos modernos. Hoy mismo, que he estado una horita hablando con dos profes de la universidad de thailandia (eran de bellas artes, y me los he encontrado tomando un cafe en el Museo Nacional, que esta al lado de la uni), les he comentado lo dificil de encontrar poesia en tailandes. Y la verdad es que me miraban raro. Era obvio que la poesia no es una de las artes de este pais asiatico. Al menos, no tal y como la entendemos nosotros. A lo mejor, de todas formas, algun lector experimentado de este blog puede algun dia poner algo de luz sobre el asunto. Quien sabe, a veces pasa cada uno por aqui…
Un abrazo a todos.
Gora Bihotzak!